En Tarragona realizamos una reforma integral de cocina centrada en mejorar la usabilidad, la eficiencia y la coherencia estética del espacio. El proyecto abordó la sustitución de un sistema de puerta plegable deficiente por soluciones correderas integradas, la redistribución del mobiliario en forma de L, y la actualización de acabados y equipos para conseguir mayor confort y funcionalidad.
La entrada a la cocina presentaba conflictos entre puertas y mobiliario: una nevera americana en el acceso y una puerta plegable al lavadero que dejaba pasar frío y calor. Optamos por mecanizar la hoja existente e integrarla como una puerta corredera en el pasillo para mantener coherencia con las puertas del resto de la vivienda y evitar choques con la nevera y los módulos despensa. Para el lavadero se instaló una puerta nueva blanca, con vidrio glaseado para permitir la entrada de luz natural sin perder privacidad.
Se picaron las paredes y se aplicó enyesado y pintura blanca en toda la cocina. El suelo antiguo se retiró y se colocó un suelo porcelánico efecto roble (20×20 cm) para aportar calidez y continuidad visual con la encimera. La encimera seleccionada fue un porcelánico en tono «level blonde oak» que armoniza con el pavimento. Entre mueble alto y bajo se colocó un revestimiento porcelánico rectificado (60×20 cm) para un aplacado de juntas mínimas.
Se eliminó la instalación de gas por seguridad y se instaló una placa flexinducción de mayor potencia y flexibilidad (varias zonas agrupables). La campana integrada con visera y pulsadores táctiles se colocó dentro del mobiliario para optimizar el espacio útil. El fregadero pasó a ser bajo encimera con grifo monomando de tres vías (fría, caliente y ósmosis) y sistema de ósmosis instalado bajo la pica. Se maximizó el almacenamiento con cajones y un herraje Magic Corner en la esquina para facilitar el acceso.
Completamos la intervención con iluminación LED bajo muebles altos, un revestimiento tipo lama de madera en roble junto a la mesa (110×70 cm) y una mesa con sobre en fresno y patas negras que combina con los electrodomésticos en negro y acero. La nevera blanca existente se integró visualmente con el mobiliario blanco.
Esta actuación combina soluciones técnicas y estéticas para mejorar el confort, la seguridad y la usabilidad de la cocina. Si buscas una reforma similar, consulta nuestras reformas de cocinas y contacta con nosotros para valorar tu proyecto.