En esta casa adosada en La Mora, Tarragona, llevamos a cabo una reforma integral orientada a conseguir continuidad espacial y equilibrio entre estética y funcionalidad. La intervención unificó la planta baja para integrar cocina y salón comedor, con una paleta de tonos grises, nogal y detalles en antracita.
Al acceder, la planta baja aparece como un único espacio diáfano con parquet en tonalidad nogal en toda la superficie, excepto en el aseo. La cocina se abrió al comedor y se resolvió en forma de U: la nevera americana queda integrada con un mueble alto específico, la zona de aguas se sitúa bajo una triple ventana y, girando, la placa se ubica con muebles altos que ocultan la campana mediante integración en mueble. La península actúa como nexo con el comedor, con módulos bajos de fondo 35 que albergan microondas y generan la cavidad para dos taburetes por el otro lado.
La encimera escogida es de acabado marmoleado, predominando blanco con vetas grises suaves, y el frente de trabajo se remata con baldosa tipo metro en disposición que aporta un equilibrio entre lo actual y matices vintage. El falso techo con iluminación LED empotrada y dos lámparas colgantes sobre la península garantizan una iluminación puntual y general uniformes.
Se colocaron puertas lacadas en blanco y, para optimizar el espacio, puertas correderas en la planta baja. Bajo la escalera diseñamos un módulo despensa abierto a medida con estantes adaptados a la geometría triangular del hueco. El muro bajo que separa el recibidor de la sala sirve para colgar la televisión y ubicar un pequeño mueble abierto con estantes.
Se retiraron los cristales del pasamanos manteniendo la estructura de hierro pintada en negro; el pasamanos se recuperó y barnizó en roble. Las huellas de los peldaños se revestieron en madera roble para aportar calidez y las contrahuellas se pintaron en blanco, generando contraste elegante y duradero.
El aseo de planta baja combina cerámica blanca mate en paredes con pavimento hidráulico geométrico en tonos azul, azul cielo, antracita y blanco. Se instaló sanitario adosado a pared, mueble en tonalidad gris con espejo colgado mediante cuerda y aplique de luz, grifería y tiradores en negro. En la planta superior reformamos el baño redistribuyendo sanitarios (eliminando el bidé) y colocando un mueble con patas, espejo LED hexagonal y grifería negra. El plato de ducha se ubica a pared completa y se creó un murete que sirve de soporte al sanitario suspendido, integrando pulidor y separación entre ducha y zona de lavabo. Para más ejemplos de trabajos en cocinas y baños, puede consultar nuestras páginas de reformas de cocinas y reformas de baños.
Esta intervención prioriza materiales de alta calidad, soluciones a medida y una estética sobria pensada para el confort y la durabilidad. Si deseas valorar una actuación similar en tu vivienda, contacta con nosotros para estudiar posibilidades y ejecución.