La planta baja era un local con una distribución que no respondía al uso residencial. El objetivo era transformarla en una vivienda funcional, abierta y confortable, incorporando cocina, baño y espacios de estar. También se buscaba mejorar el comportamiento térmico de la planta y renovar por completo sus instalaciones, cerramientos y acabados.
La reforma integral ha incluido la redistribución completa de la planta, con cocina, comedor y salón comunicados en un único espacio. Se han renovado las instalaciones eléctricas, de agua y saneamiento, además del falso techo, la iluminación y todas las ventanas, sustituidas por carpintería de PVC. La cocina incorpora una isla central con placa, campana integrada y espacio para cuatro taburetes. También se ha creado un baño adaptado, con puerta corredera, ducha enrasada y acceso mediante un único cristal fijo.
Pavimento: Porcelánico imitación madera del Grupo Halcón, modelo Pecan Beige.
Revestimiento: El mismo porcelánico en el frontal de la ducha y revestimiento blanco en formato 60 x 20 cm en el resto del baño.
Mueble: Cocina en acabado cachemir supermate y mueble de baño suspendido en tonalidad roble.
Sanitarios: Lavabo de resina de un seno y sanitario adosado a pared.
Grifería: Grifería empotrada en acabado níquel cepillado.
Iluminación: Tiras de LED integradas en la cocina y nuevos focos en techo.
Paleta de colores: Cachemir, negro, blanco y tonos madera.
El resultado es una vivienda completamente adaptada a su nuevo uso, con una distribución abierta que conecta la cocina con el comedor y el salón. La isla central permite cocinar de cara a la zona de estar y favorece la interacción, mientras que la organización interior de la cocina aporta capacidad de almacenaje mediante cajones, módulos hasta techo, desayunador y electrodomésticos integrados.
El aislamiento térmico realizado en la fachada, junto con las nuevas ventanas de PVC, mejora el confort de la planta. La renovación de instalaciones, techos, iluminación y pavimento unifica el conjunto y facilita el mantenimiento. En el baño, la ducha enrasada, el acceso libre y los elementos empotrados resuelven las necesidades de accesibilidad sin renunciar a una composición ordenada.
Este tipo de intervención permite recuperar una planta existente y convertirla en un espacio residencial coherente, cómodo y preparado para el uso diario. Si quieres valorar una reforma similar, cuéntanos tu caso y te proponemos soluciones adaptadas.