En Monnars realizamos una reforma de baño centrada en mejorar la accesibilidad y optimizar el almacenamiento sin sacrificar la estética. El proyecto combina soluciones técnicas precisas con materiales de elevada durabilidad para conseguir un espacio cómodo, coherente y de fácil mantenimiento.
Para facilitar el acceso se incorporó una puerta corredera integrada, que maximiza el uso del espacio y mejora la circulación hacia la zona de ducha. La distribución se replanteó para permitir un acceso fluido: el radiador convencional se sustituyó por un radiador toallero ubicado en el acceso de la ducha, aprovechando el ancho útil de la estancia y asegurando un tránsito más cómodo.
Se aumentó la capacidad de almacenaje con dos módulos diferenciados: un mueble alto con seis cajones (altura 85 cm y ancho 1,40 m) y un mueble de lavabo suspendido de tres cajones. Ambos muebles se realizaron en un tono claro (“arte claro”) para generar contraste con los tonos grises de revestimiento, y se completaron con una encimera en composite de resina que aporta resistencia frente a la humedad. La grifería y los tiradores en color negro refuerzan la intención contemporánea y ofrecen un contraste definido con el mobiliario claro.
Se empleó cerámica porcelánica en pavimento y revestimiento, combinando dos tonalidades: gris antracita en suelo para mayor resistencia y contraste, y gris perla en paredes para aportar luminosidad. La iluminación se resolvió con focos LED empotrados en falso techo y un estanco específico para la zona de ducha, además de dos apliques sobre el mueble principal para una iluminación focal adecuada.
La bañera existente se reemplazó por un plato de ducha de obra con pavimento cuadriculado sobre malla flexible, permitiendo pendientes precisas y la integración de una rejilla oculta. En el interior se instalaron dos jaboneras triangulares en Silestone y una mampara tipo visoria, con accesorios y grifería en negro, armonizando con los demás elementos.
Los sanitarios fueron suspendidos para facilitar la limpieza y modernizar la estética: inodoro suspendido con kit de cisterna empotrada y bidé suspendido en conjunto. La puerta original se restauró y se terminó con una laca blanca especial para actualizar su apariencia sin cambiar su ubicación.
Este proyecto en Monnars es un ejemplo de cómo una reforma de baño puede combinar accesibilidad, mayor capacidad de almacenamiento y acabados cuidados mediante materiales técnicos y diseño funcional. Si quieres conocer más sobre nuestras reformas de baños o necesitas asesoramiento, contacta con nosotros para evaluar las mejores soluciones para tu espacio.