En Tarragona realizamos una reforma de cocina orientada a optimizar el espacio y mejorar la funcionalidad en una cocina lineal de dimensiones contenidas. La intervención combinó soluciones técnicas y estéticas pensadas para una vida cotidiana exigente: pavimentos y aplacados de gran formato, cambio de modulación, nuevos electrodomésticos y una iluminación cálida y eficiente.
En suelos se colocó un pavimento porcelánico de gran formato 60×60 en una tonalidad neutra entre gris y beige, que aporta continuidad visual y facilita el mantenimiento. En las paredes se retiró la cerámica previa y se instaló una cerámica de gran formato imitación mármol cuya base prácticamente blanca con vetas grises aporta claridad y una textura sutil que combina con el suelo.
Se mantuvo la estructura del falso techo existente pero se revisó la distribución interior de la cocina: la antigua disposición con horno bajo placa se sustituyó por una columna en torre para horno y microondas, ganando almacenaje útil y ergonomía en la zona de trabajo. Para optimizar espacio y capacidad de almacenaje se sustituyó el fregadero de dos senos por un fregadero bajo encimera de un seno en blanco, facilitando la limpieza y la integración estética con la encimera.
La distribución lineal, situada a la izquierda al entrar, quedó compuesta por: frigorífico, columna horno/microondas, mueble bajo de 80 para fregadero, lavavajillas libre de instalación de 60 en blanco, módulo de 40, módulo de 80 para placa y módulo de 40 de cierre. En la parte alta se colocaron muebles hasta la columna del horno para maximizar volumen de almacenamiento, contemplando además un mueble alto de nevera más alto para una posible sustitución por un frigorífico de 2 metros en el futuro.
El mobiliario incorpora puertas en blanco mate y una encimera y aplacado en porcelánico gris cemento, que conecta visualmente con el pavimento y el revestimiento imitación mármol. Los electrodomésticos elegidos siguen una línea cromática coherente: frigorífico con frente visible, horno y microondas en negro combinado con inox, y una campana integrada de 80 cm en inoxidable y cristal blanco que optimiza la capacidad y la iluminación de la zona de cocción. Asimismo se sustituyó la placa de gas por una placa de inducción, mejorando la limpieza y la seguridad.
Para conseguir una iluminación homogénea y funcional se instalaron dos plafones LED para iluminación general y tira LED independiente bajo los muebles altos para iluminar la superficie de trabajo. Se priorizó el máximo número de cajones en la parte baja para facilitar el acceso a utensilios y menaje.
Esta reforma en Tarragona combina materiales de gran formato, ordenación de la modulación y soluciones prácticas (torre de horno, fregadero bajo encimera, inducción e iluminación LED) para ofrecer una cocina más cómoda, eficiente y de fácil mantenimiento. Si buscas una intervención similar o quieres ampliar información sobre nuestras Reformas de cocinas, contacta con nosotros para estudiar soluciones a medida.